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Acoso colectivo y sexual, transfobia... persecución y derribo.

Esto que relato, fue así de real, fue así de fuerte y sobre todo, fue así de duro.
Propongo a cualquier asociación, colectivo o medio de comunicación interesado, poder evidenciar la veracidad de esto que cuento. Me gustaría un día, ir por la calle con un micrófono y una cámara para que el mundo pueda visualizar la cruda existencia de algunas vivencias que tenemos que soportar (las mujeres biológicas en general y la mujeres "Trans" en particular) y demostrar que a veces la realidad supera a la ficción.

Hace una semana salí sola por la noche a una discoteca al centro de la capital a las 23:30. Una relaciones públicas iba a presentarme a unas personas en una discoteca  para trabajar como chica de imagen en una sala. Se me recomendó que fuera explosiva, pero no ordinaria, que llamara la atención, pues se supone que en eso consistía el trabajo que me estaban ofreciendo y además se me sugirió que llevara tacones altos.
Cuando estuve en Italia el año pasado aprendí en el país de referencia del mundo de la moda y según me explicó un representante de figurantes de sala, que las mujeres que van escotadas deben llevar la parte de abajo larga y si llevas minifalda, debes ir tapadita de arriba.

Después de probarme varios modelos decidí ponerme un vestido que me regaló mi gran amiga desde la adolescencia Marta. Me hice unas fotos en el espejo del recibidor de mi casa antes de salir, aunque las fotos salieron  borrosas creo que cumplen con la intención de visualizar la imagen del vestuario.



Hacía mucho tiempo que no salía con unos tacos tan altos a la calle. En un principio pensé en llevar los zapatos en el bolso pero no tenía ningún otro zapato plano que pegara con ese vestido y además en el bolso que llevaba no cabían.  Esos tacones junto con la plataforma de los zapatos me elevaban 11 centímetros, por lo que mi altura era de 1,85. Puede que fuera llamativa y más aún para ir en transporte público, pero yo veo a muchas chicas vestidas mucho más ligeritas, con mini short, en top, casi como si fueran en bikini y no veo que causen esa expectación. Además, era un sábado por la noche.


                                                             Acoso colectivo
Me monté en el tren de cercanías y aunque hasta entonces notaba como la gente me miraban especialmente más de lo normal, no había tenido problemas. En la siguiente estación, seguida a la que me subí, entró un grupo de chicos que celebraban una despedida de soltero. Eran unos treintañeros medio borrachos montando escándalo con pitos, disfraces y botellas de alcohol entre las manos. En cuanto uno de ellos me echó el ojo y avisó a los demás de mi presencia, empezaron a vitorearme, a vocear que allí estaba la chica del estriptis y tonterías así.

"Si hay algo en este mundo que me ponga más enferma que la estupidez, es un estúpido que alardea pública y orgullosamente de serlo"


Yo no les miraba y seguía sentada trasteando con el teléfono como si la cosa no fuera conmigo. Uno de los chicos (que debía ser el graciosillo del grupo) se acercó hasta mí y me preguntó (en voz alta para que sus amigotes lo escucharan bien); -¿como te llamas morena?, ¿donde vas tan sola?, ¿eres cubana o colombiana?... le miré con cara de pocos amigos, pues su impertinencia y su aliento a alcohol me molestaban. Entonces me levanté y me fui hacia otro vagón. Al levantarme, el quedó a la altura de mis hombros y entonces empezaron los insultos. !ese un tío!, !ese tiene más pelotas que un parque de bolas!, !Manolo!..


No les hice ni caso, eran muchos, estaban borrachos... pero  me sorprendió que se ensañaran de esa manera sobre mi identidad de género. Hacía mucho tiempo que no vivía esa sensación viajando en transporte público, desde poco después de acabar mi transición, creo. Según iba cruzando los vagones para alejarme de esos maleducados, la gente o se iba quedando en silencio o  susurraban dándose codazos y señalándome, mirando absortos como niños que contemplan un desfile de gigantes y cabezudos.


Me senté en otro vagón cerca de dos chicas españolas que estaban sentadas juntas e iban acompañadas de un amigo suyo que estaba sentado frente a ellas. Debían tener poco más de veinte años. Las chicas me vieron llegar y nada más sentarme empezaron a decirse cosas al oído mientras me miraban y se reían de manera descarada. No parecía que se rieran con ganas, si no con malicia, intentando hacerse notar y conseguir que yo lo notara. El chico que las acompañaba, que estoy segura que era gay (eso en como un radar o un sexto sentido que solo los gays y la gente que a tratado mucho con ellos percibe con claridad sin necesidad de hablar), este muchacho, les llamó la atención seriamente a sus amigas varias veces, llamándolas a capítulo, eso, y mi mirada directa, fija y seria hacia ellas como diciéndolas;- os voy a meter el tacón por la boca y os va a salir por allí donde nunca os ha dado el sol... hizo que se cortaran, dejaran de reírse y no se atrevieran ni si quiera a volver a mirarme el resto del camino. 


"Si en este país los idiotas y las envidiosas fueran flores, viviríamos una eterna primavera"
                                                          
                                                                 Acoso sexual
El chico que estaba sentado a mi lado y que estaba a lo suyo con su móvil,  nada más verme pareció que le habían congelado (creo que era de origen magrebí y aunque solo le miré directamente al sentarme, reconozco que era extremadamente guapo). Quitando que los que estaban alrededor no dejaban de mirarme como si fuera un cartel publicitario lleno de neones, no pasó nada más hasta que llegué a la estación de Atocha. Me levanté y bajé del vagón para salir de la estación. El chaval que iba  sentado al lado y  me había venido observando fijamente como quien ve una aparición (que no debía tener los 18 años) se bajó detrás de mi. Apenas había dado unos pasos se posicionó a mi lado y me preguntó directamente; -¿ Te vienes conmigo al baño y me la chupas? Tuve que mirarle dos veces para creerme lo que me estaba diciendo y la manera tan directa y descarada de preguntármelo. Al principio tartamudee con la mayor cara de incrédula que podía poner diciéndole y sin dejar de andar; ¿que?, ¿que?, ¿ que te pasa a ti?, ¿eres así de subnormal siempre, o es que tus  padres son hermanos? Seguí andando y el chaval muy chulito me dice;- venga anda, no te hagas la dura, que me he bajado dos estaciones antes por ti,  ¿a que te gusto? Apreté el paso y siguió insistiendo hasta que se cansó.



                                                                Persecución
Antes de pasar por las taquillas de salida, ya tenía a otro tío pegado a mi. Este era un señor con un claro problema de obesidad y aunque yo caminaba con más de diez centímetros de altura por los tacones que llevaba, él iba persiguiéndome demasiado pegado a mí con un sobre peso que deberían rondar los 100 kilos, además de no ser muy alto. No me costó dejarlo atrás, sobre todo cuando llegamos a las escaleras para salir de la estación, entonces le oí que jadeaba (supongo que por el esfuerzo de intentar alcanzarme). Cuando empecé a ganar distancia, se puso a llamarme;-! Morena! !bonita!, varias veces, pero ni siquiera me volví. Me voceó; -Al menos podías sonreír, !creída! que te estoy diciendo piropos...


Al salir de la estación eran las 12:30 de la noche. Caminando dirección desde el paseo de Santa Isabel hacia la calle Atocha, venían de frente una docena de jóvenes la mayoría chicas, en cuanto me vieron de frente, sus voces se volvieron susurros... 


Al llegar a mi altura, todos me miraban en silencio como si pasara una procesión. Al pasar a mi lado, apenas había andado unos pasos escuché unas risas escandalosas que provenían de esas niñatas, que por cierto, ninguna me llegaba a los hombros.

                                    NO HACE FALTA GOLPEAR PARA HACER DAÑO.
                                    LAS CRITICAS MALICIOSAS HACEN DAÑO.
                                    LAS MOFAS Y RISAS DESCARADAS HACEN DAÑO.
                                    LOS INSULTOS E IMPERTINENCIAS HACEN DAÑO.
                                    MIRAR, SUSURRAR Y SEÑALAR HACE DAÑO.



Seguí caminando deprisa mientras los coches que venían de frente me pitaban como si el Real Madrid acabara de ganar la copa de Europa. 

Llegué al paso de cebra para cruzar al otro lado de la glorieta del emperador Carlos V y el semáforo me pilló en rojo. Los dos primeros coches que llegaron (en el que iban varios hombres) se pararon y el que estaba más cerca de la acera abrió la puerta y me invitaron a subirme con ellos (entre ordinarias alabanzas a mi fisonomía) como si fuera una autoestopista que estaba haciendo dedo.

"Cuando eres un MALEDUCADO,estás insultando y menos preciando a tus padres, tu familia, recalcando la mala educación que  has recibido y mostrando el poco respeto que has aprendido"


Seguí mirando al frente, suspirando, ya cansada de tanto idiota. Cuando el semáforo se puso en verde y crucé, varios coches tocaron el claxon, otro me dio las luces largas. La poca gente que cruzaba me miraba con atenta intriga. 


No había andado más que unas docenas de metros (y aunque ya no miraba a nadie a la cara), me abordó un señor de avanzada edad muy bien vestido, con traje y me preguntó directamente; 
-¿muchacha?, ¿tienes trabajo?, ¿te interesa trabajar? 
Se había plantado delante de mi y tendría que rodearlo para evitarlo, pero esta vez  me paré y le contesté; 
-Si en un país con más de cinco millones de parados usted tiene que ir por la calle preguntando a desconocidas si quieren trabajar para usted, no me interesa saber de que trabajo se trata.
- No pienses nada raro guapa, me contesta, solo quiero ayudarte. -¿ayudarme? (le pregunto extrañada mientras reanudo mi camino) ¿tengo cara de necesitar ayuda?
-Eres una borde, me dice, a lo que le contesto mientras me alejo;- no soy borde es que


Continúo caminando hacia la calle atocha y dos chicos comienzan primero a chistarme y después a silvarme con pesada insistencia.


 Escuchando los vitoreos de esos dos, me cruzé con otros dos chicos que se pararon a mi altura y uno me dice; -guapa, !si fueras un helado te comería hasta el palo!


Estaba a punto de llegar a la sala donde había quedado, solo me faltaban unos cien metros pero confieso que ya estaba visiblemente agobiada y a mi se me nota claramente cuando estoy molesta . Me metí en una cafetería y sentada en una mesa situada en una esquina del café junto a la cristalera que daba a la calle me pedí una cerveza para relajarme.
Al otro lado de la cristalera estaba la terraza del bar y la mesa más cercana estaba ocupada por cuatro mujeres más o menos de mi edad que aunque estaban de espaldas me estaban mirando con la cabeza tan girada que parecían las niñas del exorcista. Estas no se reían pero me miraban como si yo acabara de escupir al lado de ellas, fija y descaradamente como si me estuvieran increpando. Las miré fijamente y sonriendo las enseñé el dedo corazón;

! Que os den!

En seguida las cuatro volvieron la cabeza, disimulando, como niños a los que se les ha pillado haciendo una travesura conscientes de que aquello que estaban haciendo está mal. Tienen que importunarme mucho para que me vuelva tan vulgar. 
Bajé unos escalones hasta el aseo de la cafetería donde me encontraba antes de seguir mi camino. Estando a punto de entrar en el lavabo de señoritas me abordó otro señor que estaba con unos amigos en la barra de aquel bar y que no habían dejado de mirarme y comentar entre sonrisas lascivas desde que entré. Me dice este señor apresuradamente y con cara de pájaro; -¿Perdona guapa?, ¿puedo hacerte una preguntita? A lo que yo le respondí; - Si quieres información llama al 010 cerrando la puerta de los aseos de mala gana.
Salí de aquella cafetería hacia la sala donde había quedado y al pasar junto a cuatro hombres maduros uno de ellos exclama en voz alta;-!Madre mía!, !Mira que pibón!, otro de sus compañeros comenta igualmente en voz alta;- !ese te pone la cabeza como el culo! Me paré en seco, medí media vuelta y me dirigí hacia el que creí que lo había dicho y le reprendí violentada; -No puedo ponerte el culo como la cabeza, pero de una sola ostia puedo ponerte la cabeza como el culo !PAYASO!
 -Relájate reina, me responde, que yo no he dicho nada. - Pues comunica el mensaje al que sea de tus amigos que lo ha dicho que estoy segura que tu también lo has escuchado.

Subiendo la calle Atocha pasé paralela a un fila de gente que esperaba a las puertas de una discoteca para entrar. Escuché algún que otro comentario pero seguí andando haciendo caso omiso. Al llegar a la altura de la puerta de entrada de este local nocturno se encontraban cuatro seguridad de la sala. A penas pasé al lado de ello uno empezó a vocear;-!Manolo!, !Manolo!, mientras sus compañeros le reían la gracia. De nuevo me di la vuelta y al que estaba más cerca de mi le pregunté como si nada hubiera escuchado;-Disculpa, ¿Como se llama esta sala? -"Moss", me contestó un poco sorprendido ¿Y qué número de la calle Atocha es este? Volví a preguntar. - El Nº125 me respondió. Gracias le dije. Solo lo preguntaba para saber donde  recomendar no salir de fiesta  jamás.


Si esto "seguratas" de discoteca van insultando a la gente que pasa por delante del local donde están contratados para velar por la seguridad de sus clientes, no quiero ni pensar como actuarán cuando dentro de la sala se encuentren con algún altercado. Pobre de los usuarios que asistan a divertirse en un sitio donde los que tienen que protegerles tienen el tacto y la educación de unos matones de barrio bajo.


Hacía tiempo que no me acosaban de esa manera, desde que dejé de llevar tacones alto y vestirme muy ceñida. Las ultimas ocasiones que acudía así vestida a alguna fiesta siempre fui en coche acompañada de amigos. También  hacía tiempo que nadie me voceaba ! Manolo! que por cierto, ¿En donde coño está escrito que si sospechan que eres una mujer "Trans" te llamas Manolo?


Si te crees original cuando estás con tus colegas, voceando, insultando... a una mujer sola, farfullando las mismas estupideces que oyes a otros igual de ignorantes que tú, no solo eres un cobarde, además eres un mediocre.

Yo me visto para mi no para ti.
El tamaño de mis pechos no son una invitación a acosarme.
Que use el espacio público, no quiere decir que mi cuerpo también lo sea.

La mayoría de esta gentuza es exasperantemente básica y primaria con sus soeces comentarios. Al menos podrían ser más originales. Tengo varias amigas tan altas o más que yo (mujeres biológicas) que se han operado de aumento de mamas y labios y las gritan !Manolo! Por la calle. También alguna amiga deportista con cuerpo de chica fitness que se ha puesto pechos voluminosos y también las llaman Manolo.



Ya estaba más estresada que el fontanero del Titanic y con peor humor que un búfalo cafre. Apenas llevaba una hora y media desde que salí de mi casa y aunque me considero una mujer altamente sociable, dialogante, comedida...tengo un límite como todo el mundo. Cuando se supera ese nivel de mi serenidad, mi carácter se transforma en subversividad.



A lo largo de mi vida he tenido que recurrir a la violencia física para poder defenderme y esto, lamentable y tristemente, me ha ocurrido muchas más veces de las que podría recordar. Ese miedo a las agresiones fue lo que me empujó desde poco después de la adolescencia a practicar artes marciales y mejorar mi tono y flexibilidad muscular a base de duro entrenamiento que sigo practicando desde entonces.


Entre que la relaciones públicas con la que había quedado tenía el teléfono desconectado y yo no quería quedarme en la calle  sola, esperando, siendo el blanco de cualquier idiota, decidí volverme a mi casa consciente de que la noche solo acababa de empezar y mi paciencia ya se había acabado.

"Paciencia es mi apellido, ya se me ha acabado es mi nombre"

Me dirigí hacia la para de bus nocturno que llegaba hasta mi localidad de residencia, andando deprisa como si alguien me estuviera persiguiendo. Rezando porque me dejaran en paz porque cuando mi paciencia se acaba, trona el escarmiento.

Derribo
Cuando me faltaban unas decenas metros para llegar a la parada del bus, un hombre joven delgado algo más bajito que yo y con un evidente aspecto de estar bajo la mezcla de alcohol y algún que otro estupefaciente, empezó a llamarme de mala manera. Yo seguí caminando intentando que mi ignorancia hacia él le persuadiera de su insistencia.  Siguió tras de mí ensañándose cada vez más con sus insultos, llamándome "zorrita" y diciendo cosas como que;- solo las guarras se visten como putas. No había ningún coche de policía a la vista y la poca gente que pasaba observaba atenta mientras seguían caminado. Nadie intercedió en ningún momento.
Cuando llegué a la parada, había una pareja de chicos bastante jóvenes, no muy altos y gais que se estaban haciendo arrumacos. Los gritos de el anormal que me perseguía les había llamado la atención. 
Si miras de frente, yo me paré en parte derecha de la parada del bus, que era muy parecida a esta;


Les miré con la mirada de alguien que sabe que está en peligro y ellos me miraron expectantes como el que ve una película de terror en el sillón de su casa. Yo estaba alarmada porque aunque no creía que este loco pudiera físicamente conmigo, se sabe como empiezan las peleas pero nunca como acaban. Entonces este individuo que me hostigaba me agarró fuertemente del brazo izquierdo tirando de mi hacia él mientras me gritaba enfadado;- ¿!No me estás escuchando o es que estas sorda!?
Me zafé de su mano con un brusco movimiento y le empujé con las palmas de mis manos contra su pecho, mientras le advertía exaltada que no se le ocurriera volver a tocarme. 
Entre la fuerza del empujón que recibió y el colocón que llevaba retrocedió unos pasos apunto de perder el equilibrio. Su cara cambió a un estado de violenta ira y mordiéndose el labio inferior con una mueca de rabia levantó el brazo derecho con el puño cerrado y se abalanzó hacia mi.
 Mi estado, ya era de alerta total. En unos segundos el tiempo pareció volverse a cámara lenta y sabía con absoluta certeza que solo me quedaba dos opciones; salir corriendo y gritando con aquellos tacones o hacerle frente y defenderme. Yo raramente retrocedo al no ser que sea para coger carrerilla. Retrocedí la pierna derecha plantando y apoyando mi peso en la punta del pie para coger impulso y tapándome la cara con ambos puños por si llegaba a agredirme, salté hacia el con la rodilla derecha levantada, golpeándole fuertemente contra el pecho casi a la altura del cuello.



 La embestida le arrojó hacia atrás cayendo de espaldas y golpeándose la cabeza contra la acera. Sonó como si una maceta hubiera caído contra el suelo. Yo aterricé de pie apoyándome en las puntas de los zapatos para no perder el equilibrio y me mantuve unos segundos observándole en posición defensiva por si se levantaba a por mí otra vez pero se quedó tumbado sin moverse como si hubiera perdido la consciencia. Me fui al otro lado de la marquesina detrás del cartel publicitario y sentía como mi corazón se me iba a salir del pecho. La pareja de chicos que estaba sentada se habían puesto de pie pero parecían tener más la intención de huir de allí que de interponerse. En pocos segundos se incorporó y se llevó las manos a la cabeza tocándose como el que ha recibido un fuerte golpe y siente  dolor. Otra pareja que apareció poco después se acercó a intentar ayudarle a incorporarse mientras le preguntaban si estaba bien. Este personaje que parecía tener la mirada perdida como si no supiera ni donde estaba ni que le había pasado, volvió a reaccionar con agresividad golpeando al chaval que le estaba intentando auxiliar. El chico le soltó instantáneamente casi empujándolo de nuevo al suelo y farfulló un:-!que te den por culo!, marchándose visiblemente enojado con su chica. Después este individuo se levantó torpemente y se fue por donde había venido balbuceando algo ininteligible mientras daba tumbos.

El bus llegó unos eternos minutos después y yo me subí. Mientras pasaba el abono transporte por la máquina el pulso me temblaba visiblemente. El conductor me miró como si estuviera colocada aunque solo estaba alterada y nerviosa. Me senté en la parte trasera en una esquina con una especie de alivio y sensación de estar mentalmente agotada. Menos mal que la parada que el bus hacía en mi barrio se encontraba a apenas 50 metros del portal de mi casa.


Contándole esto a una amiga unos días después. otra conocida que estaba presente me preguntó; 
-¿ Porque te pones tacones si ya eres alta?,eso es una manera de llamar la atención y tu ya llamas la atención suficiente. Yo le respondí;- porque me gustaban, por que estilizan más las piernas, me siento aún más femenina... porque me da la gana y porque además, si alguien intenta ofenderme estoy lo suficientemente alta para que la ofensa no me alcance. ¿O es que cuando una persona va sobrada de kilos no puede y por la calle disfrutando de un dulce?,¿Eso da derecho a reírse y burlarse de ella en su cara y decir cualquier barbaridad que se te ocurra?

Parece que en esta sociedad si estas sobrada de kilos se ríen de ti, si consideran que tienes alguna particularidad como una nariz muy grande, unas orejas  muy separadas, una cara no muy agraciada  se ríen... se ríen si eres más alta o más baja que la mayoría... estamos más expuesto a las críticas y las miradas por cualquier cosa que te haga diferente que a coger un resfriado. Si destacas mucho o no llegas parece que has cometido un delito, ¿Que pretenden?, ¿Que todos seamos como cromos?


El nacionalsocialismo del tercer reich de la Alemania de Hitler estaba basada en algo muy similar, una doctrina racista, homófoba y totalitaria que defendía la supremacía y superioridad de un solo estereotipo de raza que sumió el mundo en el caos, la destrucción  y  la muerte violenta  de más de cincuenta millones de personas. 
Yo no quiero ser una estampa ni parecer un cromo social, me niego a tener que verme obligada a asemejarme a nadie. Quiero ser diferente pero tener el mismo derecho que los demás y sobre todo poder pasear tranquila por la calle sin que me juzguen, me molesten o me acosen sin haberle hecho nada a nadie.



Seguimos viviendo en un país machista sobrante de catetos donde se sigue maltratando a las mujeres por el mero hecho de serlo.
Algo que resaltar de estos individuos avasalladores, abusadores y sinvergüenzas es que solo soy acosada cuando voy sin compañía.  Que valientes insultando y atropellando a una mujer sola, !se sentirán unos figuras! ¿Que clase de sociedad es esta?

Normalmente estas cosas no me pasan, pero para que no me pasen tengo que ir vestida con zapato plano, lo más tapada posible y ropa holgada como si estuviera viviendo en un país islámico regido por la sharia (ley sagrada islámica). 

Me ha costado mucho tiempo, esfuerzo, constancia, voluntad, sufrimiento y sacrificio llegar a tener este cuerpo, esta definición y tono muscular con una salud de hierro para tener que ir escondiéndome como si esas facultades estuvieran a la altura de la intransigencia, la ignorancia, la envidia y la animosidad de aquell@s que intentan molestarme.


 Aunque  la genética me favoreció en algunos aspectos, conseguirlo me ha costado mucha sangre, sudor y lágrimas literalmente hablando. No me creo ni superior ni mejor que nadie. Tampoco voy burlándome, acosando ni molestando.


"Durante una etapa de mi vida intenté ser como los demás fingiendo ser lo que no era, fueron los peores años de mi vida"



Y al que no le guste como o quien soy, lo siento mucho, yo no nací para complacer a nadie.



Mar Toranzo





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Articulo publicado por FUERZA OBRERA; La Transición De Una Mujer Transexual

Fuerza Obrera es un medio de difusión de ideas alternativas, a las dominantes en la actualidad, siempre con el objetivo de luchar por los derechos de quién más lo necesitan, denunciar las injusticias y sobre todo, crear conciencia de clase 

La Transición De Una Mujer Transexual

Me llamo María Del Mar y soy una mujer española que hace poco acabó la transición completa de cambio de sexo físico, de hombre a mujer.

Apoyada por médicos especializados, psiquiatras, psicólogos y asociaciones LGTB (Lesbianas, gays, transexuales y bisexuales); familiares y amigos, he plasmado en un libro este duro y sorprendente periplo desde la infancia hasta el final de mi transición.

Este es el primer libro escrito en castellano por una mujer transexual que cuenta su historia desde la infancia hasta el final de la transición. Una parte es documento informativo sobre tratamientos médicos, cirugías y trámites burocráticos. Y otra parte, registro histórico lleno de experiencias reales que van de lo gracioso, sorprendente y original, a lo dantesco, desagradable e incluso brutal, con fotos personales incluidas. 

Pasé durante 4 años por un infierno de transición, en el que circulé entre psicólogos, psiquiatras, tratamientos hormonales y bloqueadores de testosterona; cirugías y recuperaciones; ruina económica, insultos y humillaciones de gente en cualquier lugar; de sangre, sudor y lágrimas…De trabajar como una esclava los 7 días de la semana en diversos trabajos hasta caer exhausta, (porque siempre me negué a caer en el estigma de la prostitución, que persigue a las personas de mi colectivo) y que por mera dignidad pude conservar gracias al apoyo incondicional de mi madre.

No fue fácil adaptarme a mí verdadera identidad después de casi 40 años intentando fingir lo que no era, practicando un roll con el que nunca me sentí identificada.

Sufrí más de lo que jamás creí que podría soportar, hasta conseguir pasar por la vida como una mujer, dicen que físicamente muy atrayente, pero ante todo una mujer, y no como un payaso de feria, que es como me quisieron hacer sentir en incontables ocasiones.

Una vez completada la transición, mi gran deseo era el de fundirme entre la sociedad, pasar inadvertida y olvidar mi condición anterior. En definitiva, vivir la vida normal que siempre había anhelado. Pero no podemos eliminar nuestro pasado porque en él están impresas nuestras experiencias que forman la personalidad, un cúmulo de todo aquello que hemos aprendido a través de las propias vivencias.

No tuve una infancia, ni una adolescencia, ni una juventud como la mayoría de las persona. Para mí aquello fue un tormento de miedos e inseguridades, una obra de teatro deplorable donde yo era la actriz protagonista intentando interpretar un papel que me quedaba muy grande.

Meses después de haber completado mi cambio físico, me di cuenta que mi vida nunca sería como la de la gran mayoría de la gente: Vivir, crecer, casarse, reproducirse; tener una casa y un coche (si es más lujoso que el del vecino, mejor) y morirme después de haber acometido la única función para la que parecen haber sido creados casi todos los seres vivos de este planeta: Perpetuar la especie (en este planeta ya hay demasiadas personas dedicadas a esa única causa).

Emprendí un proyecto de crowdfunding para financiar la edición de mi biografía: http://www.verkami.com/projects/11119-la-transicion-de-una-espanola




Gracias a la colaboración de buenas personas conseguí financiar la edición de manuscrito a manos de la editorial “Editalo.Contigo”. Tristemente para mí y mis colaboradores (nos costó mucho esfuerzo llegar a la gente con mi historia) ya que veíamos como otro proyecto de crowdfunding de similar presupuesto, cuya finalidad era fabricar panderetas con la forma del mapa de España, conseguía 4 veces más financiación de la que pedían, en aún menos tiempo que el mío.

Pretendo así visualizar la realidad de un colectivo tan minoritario que para muchos es invisible; tan estigmatizado, que para una gran mayoría no somos más que un estereotipo. Nuestro gran problema no somos nosotr@s. (Está demostrado científicamente que es un fallo que se produce en el embrión a partir de la cuarta semana de gestación)... Nuestro gran problema es la incultura social, la falta de información e incluso la ignorancia (que es muy atrevida en esta sociedad).

Con la inestimable ayuda de mi prima Cristina, comencé mi blog,http://transiciondeunaespanola.blogspot.com.es/ y creamos un perfil en Facebook con el mismo título que da nombre al libro: https://www.facebook.com/transiciondeunaespanola, con la intención de dar a conocer mi proyecto y “hacer visibles a los no visibles”.

Esta última frase es de África pastor, la escritora del “libro de Daniela” y fundadora de la Fundación Daniela, organización sin ánimo de lucro creada sin ninguna ayuda estatal para ayudar a los niños transexuales y a sus familias. Toda una lección de vida que recomiendo encarecidamente a todo el mundo que lea y que es el único sustento que mantiene a esta ONG.

“Negar a alguien su propia identidad es el peor de los maltratos y sus consecuencias son gravísimas”

Dar la cara y mostrar mi realidad, no está siendo un camino fácil. Desde que comencé mi proyecto y lo anuncié en las redes sociales soy rechazada en todas las entrevistas de trabajo. Los hombres que conozco, que se interesan por mí como mujer, se asustan ante este proyecto y ven la posibilidad de que me convierta en una persona popular y esto les afecte negativamente en su entorno. De hecho parte de mi familia me ha rechazado por hacer pública mi infancia y adolescencia.

Mi único interés es ayudar a las personas que vienen detrás para que su transición no sea tan escabrosa, a la vez que agradecer a las buenas personas que me encontré en mi camino y me ayudaron a salir del agujero donde me vi metida por confiar en la normativa vigente de la Consejería de Salud de la Comunidad de Madrid, y los médicos de la Seguridad Social que me diagnosticaron como “paciente con disforia de género” y después de animarme a emprender el cambio físico a través de ellos, me dejaron tirada casi al final de mi transición, porque de repente ya no había presupuesto para acometer (la CRS), cirugía de reasignación genital.

A finales de junio del 2015 saldrá publicado mi manuscrito que espero sirva para que las personas que no entienden, al menos comprendan; y las que se ríen de aquello que no conciben, sepan que no todo el mundo tiene la capacidad de entenderlo todo.

"El respeto al prójimo debería ser una Ley Universal”.




Mar Toranzo

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#‎MiSangreEsLaMismaQueLaVuestra‬

Esta vez soy yo (Cristina) y no mi prima Mar quien escribe en el blog para hacer una reflexión.

Esta claro que todos habéis visto ya la involución de la Unión Europea en cuanto a derechos humanos al avalar la posible exclusión de los homosexuales para donar sangre. La polémica sentencia de la UE, deja a cada país la decisión de discriminar excluir a este colectivo, justificando tal despropósito con el pretexto de "que estas personas están expuestas a un riesgo elevado de contraer enfermedades infecciosas graves, como el VIH, y que no existen técnicas eficaces de detección o métodos menos coercitivos para garantizar un alto nivel de protección de la salud de los receptores"... 

Si me hubiesen dicho hace 10 años que no había técnicas eficaces, me lo hubiese tragado, pero hoy por hoy no cuela. 
Estamos en el siglo XXI y, a Dios gracias, aquí en España no solamente existen las técnicas correctas de detección, sino que estas han conseguido, según confirmaron fuentes de sanidad ayer mismo, que sin hacer discriminaciones por condición sexual (tal y como nos ampara la legislación vigente), no haya existido un solo caso de contagio por donación desde hace más de una década.

En otros países como Reino Unido, hace tan solo unos días nos mostraban un nuevo método de detección del VIH, que en tan solo 15 min daba un resultado con un 99,7% de fiabilidad y que además, se podía hacer uno mismo desde casa... Luego ¿de que técnicas de detección nos habla el tribunal de la UE?


Ayer el hashtag #MiSangreEsLaMismaQueLaVuestra se mantuvo hasta bien entrada la noche como trending topic en nuestro país y era de los mas mencionados a nivel mundial.

Todos hemos sido participes de la indignación, vergüenza ajena, incomprensión, estupor pero sobre todo cabreo monumental y totalmente justificado ya no solo del colectivo LGTBI+, sino de cualquiera que tenga dos dedos de frente y crea en los derechos humanos.

Obviamente ayer hubo comentarios de toda clase, la inmensa gran mayoría en contra de la LGTBfobia, pero me vuelven a alarmar los radicalismos, ya no solo por parte de los trogloditas homófobos de siempre que pretenden justificar lo injustificable... Esta vez de parte de algunas personas del colectivo LGTBI+ en contra de los heterosexuales... 

Entiendo ese arranque de indignación de tanta gente ayer. Esa misma rabia la tenemos todos los que después de quedarnos perplejos y verificar que desgraciadamente lo que estaba pasando no era una broma, dábamos difusión a esta noticia por las redes sociales. 
No tengo en cuenta los comentarios despectivos hacia los heteros porque como ya he dicho antes entiendo la rabia y el sentimiento de desprotección del que proceden. A mi misma ayer me dieron ganas de no volver a donar nunca más. Pero esa tampoco es la forma de contestar a la homofobia.


Soy donante de sangre... Y también soy activista LGTB+, voluntaria en una asociación LGTB+, familia LGTB+... 
Llevo desde los 18 años donando sangre. Actualmente tengo 35... Esos son muchos litros donados ya del tipo 0 negativo. Un grupo + Rh caracterizado porque nuestra sangre puede ser recepcionada por todos los grupos, pero que desgraciadamente para nosotros, solo podemos recibir transfusiones de sangre de nuestro mismo tipo. Transfusiones muy utilizadas en casos extremos, en intervenciones quirúrgicas o incluso para neonatos... 

A toda la gente retrógrada que está a favor de las sentencias e ideas segregatorias, discriminantes y carentes de valores humanos o morales, solo deciros que multipliquéis los años que llevo de donante por 3 donaciones anuales... Y a eso sumarle todas las donaciones no solo de sangre, sino de plasma, médula, órganos... Que hemos hecho, hacemos y/o haremos desde el colectivo LGTBI+... 
Espero que gocéis de buena salud, no solo porque no os deseo ningún mal, sino porque creo que mi sangre, mis órganos y mi tiempo, se merecen mejores personas que vosotros. 
Pero si llega el día en el que os tengan que operar, hacer un transplante o una transfusión... Acordaros de toda la sangre ArcoIris que puede correr por vuestras venas :) Espero que además de salud, os de un poco de sentido común y humanidad. 

No habéis cambiado nada, al revés. Ayer una mayoría aplastante manifestó su parecer en unidad, por una sociedad igualitaria tanto en derechos reconocidos como en la vida cotidiana, porque tod@s (heteros, gays, lesbianas, bisexuales, trans, inter... TOD@S), queremos vivir en plena igualdad y con el mismo respeto por parte del resto de la sociedad. Eso quedó ayer más que demostrado y vosotr@s lo impulsasteis.
Así que gracias :))

Yo por mi parte seguiré donando como siempre. Orgullosa de estar en un país que no discrimina la sangre por la sexualidad del donante. Orgullosa de ser LGTB+.
 ;)



Cristi H


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Quedan sólo 8 días para que termine el plazo del proyecto

Quedan sólo 8 días para que termine el plazo del proyecto de mecenazgo de La Transición de una Española en Verkami http://t.co/39VYwQpuY4 y hoy tengo un cúmulo de emociones que no puedo guardarme solo para mi.
Yo he apostado por este proyecto por varias razones. La primera es por cariño, admiración y respeto hacia mi prima. Tan bella por dentro como por fuera. A quien considero una de las mujeres más luchadoras que conozco y una referencia como persona.
Sé cuanto ha sufrido, porque durante años he visto esa mirada triste o distante, que yo por desconocimiento no sabía identificar y hoy la veo pletórica, con una sonrisa que ilumina cualquier habitación... Y no puedo evitar sonreír con ella.
La segunda razón por la que he apostado por este proyecto es porque su libro, La Transición de una Española, no es únicamente una historia real, auto biográfica, ni sólo documentación y trámites sobre el proceso de transición de cambio de sexo... Es información, educación y fomento de la tolerancia social. Es una lectura obligada ante la ignorancia, la ridiculización y la estigmatización que desgraciadamente están tan presentes cada día en nuestra sociedad...
Pero sobretodo es un proyecto social. Una mano de ayuda tendida por quien más puede aportar hacia todas aquellas personas que están pasando por lo mismo que Mar ha pasado.
En estos días de proyecto he leído, me he informado, he escuchado, he empatizado, he intentado desde mi desconocimiento buscar apoyos... Pero sobre todo he podido abrir un poco los ojos ante una realidad que esta sociedad no sólo evita, sino que excluye y margina. Me queda mucho por aprender, pero para mi, que Mar escriba este libro no ha sido en vano.
Quedan poco más de 300€ para conseguir el objetivo del proyecto y poder editar el libro, nos quedan 8 días para hacerlo. Y sinceramente, me daría muchísima rabia que esto se quedase aquí parado y se acabase el plazo estando tan a las puertas de conseguirlo.
Rabia porque sé que si hubiese sido otro tipo de libro, este proyecto ya estaría más que conseguido... Porque en esta sociedad se le da más importancia y difusión a un proyecto sobre comics o pelis de zombis, por poner un ejemplo y con todo mi respeto al gremio... O uno sobre panderetas (y si, esto es verídico), que a un proyecto de educación y ayuda social. Y si en ese proyecto social aparece la palabra transexual por algún lado ya ni hablamos. This is Spain señores... Pero yo simplemente alucino.

Rabia, porque he podido ver más reacciones de apoyo de las asociaciones LGTB del extranjero que las de España, (porque a pesar de haber recibido difusión y apoyo de algunas, son menos que las que permanecen en silencio)... Y no será porque no se ha escrito a muchas o no se ha intentado contactar varias veces con ellas, (algunas de esas asociaciones, son nacionales y de renombre). No buscando dinero (eso ya son más que palabras) sino simplemente difusión... Y lo sé con conocimiento de causa.
Rabia, porque veo las estadísticas del blog y las redes sociales a diario... Y sé cuanta gente ve esto en realidad. Sé la media de visitas diarias, cifra que para muchos no será nada, pero que otros blogs no consiguen ni en meses...
Rabia, por tanta gente que sé que está ahí pero no se implica...
Rabia por tanta hipocresía.
Siento ser tan dura, pero es que hay cosas que no entiendo...
Quizás porque no puedo ser imparcial...
Quizás porque este libro, sin haberse editado aún, sé que me ha cambiado...
Quizás porque no comprendo como alguien como yo, que aún desconoce tanto sobre la problemática y los derechos LGTB, sea capaz de sentir tanto mientras otros permanecen indiferentes...
Y porque no se trata de dinero, si no de AYUDAR, apoyar, allanar el camino y dar la cara por l@s que vienen detrás...
Salga este proyecto o no adelante, para mi esto solo es el comienzo... Pero hoy, no me puedo callar porque simplemente hay cosas que no comprendo.

Una cosa más, desde aquí quiero agradecer a todas las personas que SI habéis apoyado o dado difusión a esta iniciativa. En primer lugar a Juan Carlos Viera. No tengo palabras para agradecer tu ayuda desinteresada y colaboración con Mar.
A todos los que mandáis mensajes a Mª del Mar animándola. 
A las asociaciones como Transexualia, Cogam, Fundación Daniela, Fundación Triangulo, Familias por la diversidad, Federación arco iris de Andalucía, entre otras que han difundido y apoyado... A los programas de radio locales Gaytafe radio, NosGustas.com y Las Tardes Verdes, que si se han implicado y han dado voz ... 
Y a tantas otras personas y asociaciones que SI han difundido o que a través de mensajes, un simple retuit, un +1 en Google+ o un me gusta en el facebook de Mª del Mar o de La Transición de una Española, han mostrado su apoyo.
GRACIAS, de corazón.
Cristina H.
"Quien quiere hacer algo, encuentra una forma. Quien no quiere hacer nada, encuentra una excusa."
"Otro mundo es posible. ¿Vas a quedarte esperando?"

Grabación de la entrevista en el programa Las tardes Verdes

Gracias a todo el equipo del programa Las Tardes Verdes de Onda Verde Radio; Carlos, Carmen, Sonia y Santiago. Por darle la oportunidad a Mª del Mar de contarnos un poco más acerca de su vida, su experiencia en todo el proceso de transición y su proyecto crowdfunding para la financiación de la autoedición de su libro "La Transición de una Española". 
Gracias por todo el apoyo y por la ayuda para la difusión este proyecto.


Si te perdiste ayer la entrevista a Mª del Mar, aún puedes escucharla pinchando en el siguiente enlace 


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Entrevista para Nos Gustas.com

Tercera entrevista para Mª del Mar Hussein, esta vez será vía telefónica para el programa Nos Gustas, de la radio online Artegalia.

Podeis escuchar el programa en directo el jueves 12 de marzo a las 12 del mediodía a través de este linkhttp://www.ivoox.com/escuchar-online-artegalia_tw_233_1.html
o a través del blog de la propia Radio http://artegalia.blogspot.com.es/

********************Nota: Debido a problemas técnicos de la página  online de la radio  es posible que no todos podais escuchar el programa, por lo que colgaremos el podcast en cuanto esté disponible **************************

Si quereis escuchar los podcast de programas anteriores podeis hacerlo pinchando aquí: http://www.ivoox.com/podcast-nos-gustas-tu_sq_f65.1151139._1.html?o=all

¡No os lo perdáis!